Trump tilda de «vergüenza» los ataques Ucrania a refinerías rusas
WASHINGTON.- La presión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre Ucrania para forzar a su homólogo Volodímir Zelenski a ceder ante Rusia o incluso dejar el cargo continuó la noche del jueves en una…
WASHINGTON.- La presión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre Ucrania para forzar a su homólogo Volodímir Zelenski a ceder ante Rusia o incluso dejar el cargo continuó la noche del jueves en una entrevista concedida a la cadena conservadora Newsmax.
En ella, Trump definió la reanudación de los ataques ucranianos contra refinerías rusas como una «vergüenza» y volvió a esgrimir el argumento de que son esos ataques los que están provocando la subida de los hidrocarburos en todo el mundo.
Trump está desesperado por encontrar a quien culpar de los precios de la gasolina y el diésel, que según las encuestas están a punto de influir negativamente en los resultados del Partido Republicano en las elecciones de mitad de mandato. Faltan 19 días para la cita con las urnas, el próximo 3 de noviembre.
Para evitar el revés electoral, el presidente anunció un acuerdo con Moscú para relajar sanciones y estimular el comercio mundial de diésel. Ese pacto ha provocado la censura de varios senadores republicanos en un Congreso que se ha mostrado consistentemente a favor de ayudar a Ucrania. Estos acusan a Trump de proporcionar «a Vladímir Putin más combustible para financiar su maquinaria bélica y continuar sus brutales ataques contra civiles ucranianos».
El bombardeo de una refinería de Rosneft al sureste de Moscú se había producido horas antes de la entrevista. Y apenas cuatro días después de que Trump anunciase el domingo una «tregua energética» que el Kremlin tardó poco en romper. Zelenski declaró este jueves que Kiev no honraría ese alto el fuego.
«Lo único que está haciendo es elevar el precio mundial del petróleo. Bueno, me parece una vergüenza», dijo Trump sobre el presidente ucraniano en el Despacho Oval al periodista Rob Finnerty.
«Hay muchos objetivos que se pueden atacar, pero cuando disparas contra refinerías de diésel, donde se produce combustible diésel, y nosotros lo necesitamos, y el mundo lo necesita, entonces no está prestando un buen servicio al mundo», añadió.
OFENSIVA RUSA Y CORTE DE STARSHIELD
Esta semana, Rusia lanzó un alud de ataques con misiles y drones contra instalaciones energéticas, como centrales eléctricas, que dejó sin suministro a cientos de miles de ucranianos. A la luz de esa ofensiva, Zelenski declaró al Financial Times que la paciencia de Ucrania se había «agotado».
Zelenski viajó este jueves a Bruselas en busca del apoyo de la Unión Europea que su aliado tradicional, Estados Unidos, le está denegando. En las dos jornadas anteriores, Ucrania sufrió cortes en el sistema de satélites del que depende para las comunicaciones en el campo de batalla y las operaciones con drones. Ese programa, llamado Starshield, depende de Starlink, propiedad de Elon Musk, aliado de Trump.
Musk negó el miércoles haber tenido algo que ver con esas incidencias y señaló a Trump como responsable último. Según informa Reuters citando tres fuentes anónimas, la orden de entorpecer el uso de esa tecnología, crucial para Kiev, partió de la Casa Blanca.
PROMESAS ROTAS
Trump culpó al odio que, dijo, se profesan Zelenski y Putin de las dificultades para poner fin a una guerra iniciada hace casi cinco años unilateralmente por el Kremlin. En la campaña que lo llevó de vuelta a la Casa Blanca, prometió una y otra vez que acabaría con las hostilidades en su «primer día».
«No soy un gran admirador de Zelenski. Creo que en realidad ambos querrían que esto terminara, pero me parece que Zelenski es más difícil de tratar que Putin», afirmó.
En la conversación, Trump también se refirió a informaciones sobre la posibilidad de nuevas operaciones militares en Irán, que no descartó para después de las elecciones, y sobre el uso de la «madre de todas las bombas» contra la República Islámica.
«No es nuclear en absoluto. Se trata simplemente de una bomba extremadamente grande. Es como una bomba nuclear diminuta. La madre de todas las bombas es una bomba enorme, pero no es nuclear», respondió.







