No juguemos con candela: confiemos en la JCE
A pesar de las incertidumbres e incredulidades que algunos sectores y actores albergan en torno al venidero proceso electoral pautado para el 15 marzo que se aproxima, pienso que los dominicanos y dominicanas debemos…
A pesar de las incertidumbres e incredulidades que algunos sectores y actores albergan en torno al venidero proceso electoral pautado para el 15 marzo que se aproxima, pienso que los dominicanos y dominicanas debemos acudir a votar de manera masiva.
No hay de otra, es un deber cívico, no hacerlo sería peor y estaríamos dando inicio o continuidad a los deseos irracionales de algunos malos dominicanos que quieren sembrar el caos, el desorden y el desastre.
No debemos como sociedad darnos el lujo de jugar con la democracia, la paz pública y la salud de la Patria, lo logrado hasta ahora nos ha costado muchos sacrificios y desvelos.
Es infantil en la actual coyuntura política electoral, subirse en olas, hacer el coro y ser tomado de señuelo por algunos sectores políticos y económicos que nada tienen que perder y si mucho que ganar.
Es cierto que lo acontecido el pasado 16 de febrero, por parte de las autoridades de la Junta Central Electoral (JCE) de anular las elecciones municipales a nivel nacional, fue de muy mal gusto, bochornoso, algo que no debe repetirse.
Pero de ahí pretender seguir poniendo palos en las ruedas a la JCE, prolongar un discurso contradictorio ante las medidas adoptadas y concertadas, no hacen otra cosa que empujar a dañar el proceso venidero. Y eso no puede ser, por el amor de Dios.
Lo sensato, lo prudente, pragmático, lo conveniente por el momento, es darle un voto de confianza a los organizadores de las elecciones; cualquiera comete un error, le pueden mentir, dar una información incorrecta, en fin, lo pueden engañar.
Los hombres y mujeres que están al frente de la JCE son personas serias, ciudadanos ejemplares, de un ejercicio dilatado en la vida pública, incapaces de prestarse a una vagamundería, no son unos bandidos.
De manera que los que estén pensado interpelar a los Magistrados Julio Cesar Castaños Guzmán, Roberto Saladín, Carmen Imbert Brugal, Rosario Graciano y Henry Mejía, con la intención manifiesta de echarlos de la JCE, deben abandonar ese discurso. Son personas serias, repito. No juguemos con candela, confiemos en Junta Central Electoral.
JPM











