Ha sido canto a la vida desde que Jesús me salvó
Estoy feliz, vivo feliz, Sé de dónde vengo y hacia donde voy. Sé que hago aquí, conozco Mi propósito y sentido de vivir. Conozco Mi origen y Mi fin. Mi muerte será un cambio en…
Estoy feliz, vivo feliz, Sé de dónde vengo y hacia donde voy.
Sé que hago aquí, conozco Mi propósito y sentido de vivir.
Conozco Mi origen y Mi fin.
Mi muerte será un cambio en el modo de vivir, lo material se convertirá en espiritual, lo corruptible en incorruptible, seré revestido con la vida, también conozco su sentido y su propósito, al lugar que iré y lo que allí haré por toda la eternidad. En ese nuevo estado de vida la felicidad será consumada por siempre, para siempre y hasta siempre.
No tengo que subir ni bajar, buscar otras experiencias materiales o espirituales, pobre o rico, sano o enfermo, con problemas y sin problemas, alegre o triste, solo o acompañado, en Jesús está la plenitud de Mi Ser.
Tampoco necesito escapar ni entretener la vida, experimento cada día un reposo sobrenatural que viene de la paz y la seguridad que el Señor me da, no le temo ni al silencio ni a Mi conciencia, Jesús quitó mis culpas y remordimientos, me hizo libre. Así, puedo perdonar como he sido perdonado.
Sé quién Soy y porqué Soy. No tengo que probarme ni probarle nada a nadie. Soy feliz en todas las circunstancias.
En Jesús Mi ser trasciende este plano existencial, en Tierra solo hay metas cortas y son para la gloria de Dios; sean cuales fueren; la meta mayor está más allá del Sol, y como dicen, “eso es el final”.
Ha sido un canto a la vida desde que el Señor me salvó. Y eso siempre ha provocado en Mí una perseverante alegría infantil ante El, como la del niño expectante frente al regalo anhelado de su Papá.
Le confieso, una verdadera locura en Jesús, en El (Jesús) se llena la medida de la plenitud del agradecimiento debido a Dios, cada día, cada instante, sea con los ojos abiertos o cerrados.
jA Dios sea la gloria en Cristo Jesús.
jpm-am











