Guyana recibe a Carlos III en pleno auge de su economía petrolera
La llegada del monarca británico conmemora 60 años de vínculos bilaterales mientras el FMI proyecta un crecimiento superior al 20 % para este país caribeño…
El rey Carlos III inició una visita oficial a Guyana con motivo de los 60 años de nexos bilaterales entre la nación sudamericana y el Reino Unido, en un viaje que coincide con la acelerada transformación económica que experimenta el territorio caribeño tras el auge de sus reservas de crudo. Se trata del primer recorrido de Carlos III por este suelo bajo su investidura real, habiendo pisado Georgetown previamente en el año 2000 cuando ostentaba el título de príncipe de Gales.
El portavoz de la administración guyanesa, Edward Layne, definió el acontecimiento como «un acontecimiento histórico e importante para las relaciones bilaterales entre Guyana y el Reino Unido». No obstante, en las calles de la capital la recepción ciudadana oscila entre el desinterés y la molestia cotidiana por las medidas de seguridad. «Quizás hace 50 o 60 años habría sido algo interesante, pero ahora ya no. Sinceramente, no me importa», señaló la recepcionista Sharon Lall, mientras el chofer Mohamed Ali lamentó las complicaciones de tránsito al manifestar que la llegada de figuras de alto perfil «solo significa más tráfico en las carreteras; para mí no supone nada relevante». En contraste, el residente John Thomas valoró que las autoridades aprovecharan la ocasión para asfaltar calles e instalar luminarias.
La realidad guyanesa dista de la época colonial previa a su independencia obtenida en 1966 y posterior conversión en república en 1970. Tras pasar décadas dependiendo de rubros tradicionales como el cultivo de arroz, la caña de azúcar, la minería rudimentaria y la pesca marina, la extracción masiva de hidrocarburos descubiertos hace una década reconfiguró su estructura productiva. Un reporte reciente del Fondo Monetario Internacional resaltó que Guyana marcha a la cabeza del ritmo expansivo planetario y pronosticó un crecimiento de su producto interno bruto superior al 20 % en 2026.
Esta bonanza de capitales ha financiado modernos tendidos viales, proyectos habitacionales y complejos hoteleros, atrayendo cumbres diplomáticas globales a una tierra cuya presencia británica data de 1796, cuando tropas inglesas asumieron las posesiones neerlandesas de Esequibo, Demerara y Berbice que luego constituyeron la Guayana Británica en 1831. Pese a que el monarca ya no ejerce funciones como jefe del Estado, el país conserva su membresía en la Mancomunidad Británica de Naciones.
Con información de El Nuevo Diario.




