Finalistas de la WNBA ignoran críticas de Donald Trump sobre el himno
Las integrantes de Atlanta Dream y Golden State Valkyries priorizan el cuarto choque decisivo tras llamados de boicot presidencial…
Las integrantes de los planteles que disputan las Finales de la WNBA decidieron apartarse del debate político y centrar su atención exclusivamente en la contienda atlética, descartando los cuestionamientos y llamamientos a boicot pronunciados recientemente por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Las deportistas señalaron que evitan revisar plataformas digitales para encarar en óptimas condiciones el cuarto desafío de la serie decisiva.
Durante la sesión de entrenamientos del viernes previa al partido del sábado, la armadora estelar de Atlanta Dream, Allisha Gray, fue categórica al abordar los pronunciamientos del mandatario: «Estoy concentrada en las finales», expresó la jugadora, remarcando que procura no involucrarse en intercambios virtuales ni prestar atención a comentarios procedentes del entorno exterior.
En esa misma línea, la jugadora de las Golden State Valkyries, Kiah Stokes, reiteró la conveniencia de preservar el aislamiento informativo frente a la polémica. «Para mí, se trata de mantenerme alejada de las redes sociales. Se trata de centrarme en mí misma, con mis compañeras y el cuerpo técnico», declaró la deportista, quien subrayó que la cohesión interna ha representado la fortaleza primordial de su escuadra a lo largo de toda la competición.
La controversia tomó fuerza tras una aparición pública de Trump durante un acto proselitista en el estado de Iowa. En esa tribuna, el dignatario criticó la conducta de las baloncestistas al salir del tabloncillo antes de que comiencen las notas protocolares del himno de los Estados Unidos. Durante su alocución, el gobernante espetó: «¿qué está pasando con la NBA femenina? ¿De qué se trata todo esto?», añadiendo que la categoría profesional corre el riesgo de autodestruirse en pleno auge de popularidad.
La dinámica de trasladarse a los vestuarios antes de sonar la pieza patria constituye una rutina habitual en la WNBA desde el año 2020, cuando la competición debió concentrarse íntegramente en el estado de Florida a causa de la pandemia de coronavirus. Dicha iniciativa fue instaurada de forma consensuada entre varios planteles para respaldar causas vinculadas a la justicia comunitaria y la igualdad de derechos.
Con información de El Día.






