Árbol del Rockefeller Center llega a Manhattan con 76 pies de altura
El abeto de 11 toneladas procedente de West Edmeston será iluminado el 2 de diciembre con más de 50.000 luces LED y una estrella Swarovski…
El tradicional e histórico árbol de Navidad del Rockefeller Center arribó este sábado al corazón de Manhattan y quedó erigido frente a la pista de patinaje sobre hielo, marcando de forma oficial el inicio de los preparativos para la temporada de celebraciones decembrinas en la ciudad de Nueva York.
La pieza seleccionada para la temporada festiva corresponde a un abeto de Noruega con dimensiones de 76 pies de altura (unos 23 metros) y un peso cercano a las 11 toneladas. Con aproximadamente 75 años de antigüedad, el ejemplar vegetal fue talado y trasladado desde una finca en la localidad de West Edmeston, debiendo recorrer un trayecto terrestre de casi 200 millas hasta el centro neoyorquino.
Cientos de residentes y visitantes se congregaron en los alrededores del complejo para presenciar las maniobras de colocación, donde operarios especializados utilizaron una grúa industrial para levantar el tronco y asegurar su anclaje sobre la estructura fija, durante la jornada popular bautizada como Meet the Tree Day.
La ceremonia protocolar de encendido tendrá lugar la noche del miércoles 2 de diciembre en un espectáculo con transmisión televisiva. Para ese evento, el abeto exhibirá una ornamentación compuesta por más de 50,000 bombillas tipo LED de múltiples colores, coronado en su cima por una monumental estrella fabricada por la firma Swarovski que registra un peso de 900 libras.
El símbolo invernal se mantendrá abierto al público hasta el 9 de enero de 2027. Una vez concluida la exhibición, la madera del árbol se donará a la organización no gubernamental Habitat for Humanity, entidad que la procesará para edificar viviendas de interés social.
Esta conmemoración navideña remonta sus raíces al año 1931, momento en que obreros que participaban en la construcción del complejo erigieron un pequeño pino navideño, dando paso dos años después, en 1933, a la primera iluminación institucional que hoy atrae a millones de residentes y turistas, incluyendo a la amplia diáspora dominicana radicada en la urbe estadounidense.
Con información de N Digital.




