Guardia Civil intercepta a 59 migrantes en el Estrecho desde Ceuta
La permanencia de más de 10,000 personas en la ciudad española impulsó los viajes hacia Cádiz y Málaga. Las redes ilegales cobran entre 2,000 y 4,000 euros por cada travesía marítima…
El incremento de los intentos de cruce del Estrecho de Gibraltar hacia la España peninsular provocó una intensificación de las operaciones de vigilancia en el litoral de Ceuta, donde agentes de la Guardia Civil sorprendieron a 59 migrantes en poco más de dos días, según reportó Noticias SIN con reportes de la agencia EFE. La presión migratoria se originó tras el ingreso de más de 80,000 personas a finales de julio a la ciudad española fronteriza con Marruecos, de las cuales más de 10,000 permanecen varadas en el enclave.
Ante el aumento de salidas clandestinas hacia las costas de Cádiz y Málaga, la Guardia Civil española reforzó el despliegue del Servicio Marítimo del Instituto Armado en el litoral ceutí. Las autoridades informaron que los migrantes recurren a embarcaciones recreativas, balsas neumáticas e incluso kayaks para completar la travesía marítima de unas quince millas náuticas, equivalentes a veintinueve kilómetros de distancia.
Fuentes del cuerpo de seguridad detallaron a EFE que las travesías se han concentrado a lo largo de la bahía norte de Ceuta, debido a las dificultades que plantea navegar desde el litoral sur para enfilar hacia la península. Los operativos policiales lograron interceptar a decenas de personas en la misma línea costera y a otras a bordo de botes y kayaks en plena navegación.
La Guardia Civil advirtió sobre la extrema peligrosidad del trayecto, agravada por el sobrecupo en embarcaciones frágiles y la falta de conocimientos náuticos de los ocupantes en una zona donde convergen dos mares y azotan fuertes corrientes. Asimismo, fuentes policiales indicaron que las redes ilegales cobran entre 2,000 y 4,000 euros por persona por el viaje clandestino, además de exigir entre 15 y 20 euros diarios por alojamiento en pisos-patera. Según explicaron funcionarios policiales a EFE, estas organizaciones suelen obligar a uno de los migrantes a pilotar la nave para evadir penas de cárcel por delitos contra los derechos de los extranjeros si la embarcación es interceptada.




