La Romana diversifica su matriz económica del azúcar hacia el turismo
Con apenas 652 kilómetros cuadrados, la provincia esteña combina enclaves como Altos de Chavón con un creciente dinamismo comercial y logístico…
La provincia de La Romana consolidó una profunda reconversión de su estructura productiva al transitar del tradicional monocultivo de la caña hacia un dinámico polo fundamentado en la hotelería, las operaciones logísticas y la actividad comercial. Con una extensión territorial de unos 652 kilómetros cuadrados en la Región Yuma frente a las costas del mar Caribe, la demarcación figura entre las provincias de menor superficie física en la República Dominicana, conservando un peso determinante en la economía del país.
La demarcación oriental, cuya toponimia popular hace referencia al uso histórico de una balanza de pesaje instalada en su muelle marítimo, estuvo adscrita al territorio de El Seibo hasta que adquirió jerarquía municipal en 1907 y su posterior estatus provincial. Actualmente su configuración administrativa abarca los municipios de La Romana, Guaymate y Villa Hermosa, además de los distritos de Caleta y Cumayasa, albergando atractivos de fama internacional como el enclave turístico de Casa de Campo y el complejo histórico de Altos de Chavón.
Esta villa cultural, levantada a orillas del río Chavón con evocaciones de la arquitectura mediterránea renacentista del siglo XVI, aloja museos, templos y un emblemático anfiteatro para 5,000 personas estrenado en 1982 por Frank Sinatra. En el terreno deportivo, la provincia cuenta con el estadio Francisco A. Micheli, fundado en 1979 con cabida para más de 8,000 espectadores del equipo Toros del Este, mientras en el ámbito ecológico preserva patrimonios naturales como la Isla Catalina, las Cuevas de las Maravillas y los festejos patronales de Santa Rosa de Lima celebrados cada 30 de agosto.
Con información de N Digital.




