jueves, 17 de septiembre de 2026 · Santo Domingo Crear cuentaAccederSuscríbete WhatsAppFacebookXYouTubeInstagramTikTok
AlMomento AlMomento Noticias de República Dominicana al instante
IndicadoresDólarRD$59,14▲0,06EuroRD$70,56GasolinaRD$341,10GasoilRD$262,80GLPRD$135,20Inflación5,13%RemesasUS$1.097 M▲4,7%BitcoinUS$76.317▲0,6%
Última hora Los señalamientos presidenciales de Trump en AL ONEC: Igualdad de condiciones para empresas que cumplen ley TSE reserva fallo sobre nulidad personería 33 entidades políticas
Opinión

Parques nacionales y títulos de propiedad

POR CARLOS SALCEDO El Estado constitucional no es una entelequia de declaraciones retóricas; se sostiene y demuestra en la custodia tangible de sus bienes más sagrados. La reciente y plausible entrega de títulos de…

Redacción··3 comentarios

POR CARLOS SALCEDO

El Estado constitucional no es una entelequia de declaraciones retóricas; se sostiene y demuestra en la custodia tangible de sus bienes más sagrados. La reciente y plausible entrega de títulos de propiedad al Estado dominicano sobre áreas protegidas emblemáticas —como los Parques Nacionales Loma Novillero y Montaña La Humeadora— pone sobre la mesa de debate institucional un tema tan crucial como históricamente desatendido: la garantía del dominio público, el saneamiento de la propiedad inmobiliaria estatal y la función socioambiental del derecho de propiedad.

El rescate del patrimonio ecológico

Durante décadas, la desidia administrativa y las sombras de la ocupación informal o la titulación irregular convirtieron a nuestros parques nacionales en tierra de nadie —o, peor aún, en tierra de algunos—. El patrimonio ecológico de la Nación, llamado a ser tutelado por mandato constitucional bajo una estricta condición de inalienabilidad e imprescriptibilidad, sufrió los embates de la desatención institucional.

Que hoy el propio Estado recupere y formalice la titularidad de estas reservas hídricas y forestales constituye, sin duda, un paso relevante hacia el ordenamiento territorial y la seguridad jurídica.

El necesario equilibrio constitucional

Sin embargo, el análisis no puede agotarse en el aplauso del acto protocolar. La verdadera prueba de fuego para la Administración pública reside en el equilibrio dogmático entre dos exigencias constitucionales de igual jerarquía: de un lado, la defensa irrenunciable de los bienes de dominio público y del medio ambiente como derechos colectivos; del otro, el respeto irrestricto al debido proceso y a la garantía de la propiedad privada de aquellos particulares de buena fe que pudieran verse afectados dentro o en las franjas de amortiguamiento de estos espacios.

El saneamiento del patrimonio ambiental del Estado no se logra mediante decretos sumarios ni despojos mecánicos que desconozcan la tutela judicial efectiva. El mandato de seguridad jurídica impone que cada delimitación territorial se acompañe del estricto cumplimiento de los procedimientos legales, los levantamientos catastrales rigurosos y, cuando corresponda conforme a la Constitución, de los justiprecios e indemnizaciones previas. Pretender proteger el interés público sobre las ruinas de las garantías individuales es la negación misma del principio de legalidad.

De la solemnidad inmobiliaria a la gestión efectiva

Por otra parte, la obtención de títulos es solo el primer peldaño. El título sin gestión es un mero papel timbrado; la soberanía ecológica requiere un régimen de consecuencias real, dotado de recursos y fiscalización frente a las talas ilegales, el avance de la frontera agrícola y la minería no autorizada. De nada sirve la solemnidad del registro inmobiliario si la custodia efectiva en el terreno cede frente a la complicidad o la incapacidad burocrática.

El patrimonio ambiental no es una concesión del poder de turno; es el legado intergeneracional que articula nuestra identidad y supervivencia. Al afianzar la titularidad pública de nuestros recursos naturales, el Estado no solo reafirma su soberanía sobre el territorio, sino que contrae la obligación ineludible de actuar con absoluta transparencia, rigor técnico y apego constitucional.

Solo así demostraremos que el dominio público es, en verdad, la garantía suprema del interés general y la prueba inequívoca de un Estado de instituciones fuertes.

JPM

0 0 votos
Article Rating
Suscribirse
Notificarme de
guest
3 Comentarios
Más antiguos
Más recientes Más votados
Cesar Pere
Cesar Pere
12 días atrás

Y como titulan a nombre del Estado parques declarado en terrenos privados, que han sido pagado?

Brutologo
Brutologo
11 días atrás
Responder a  Cesar Pere

Porque la propiedad privada no puede existir en un terreno que previamente haya sido declarado parque nacional

Zenia Keye
Zenia Keye
11 días atrás

Cash earning job to earns more than $700 per day. getting paid weekly more than $3500 or more simply doing easy work online. no special skills required for this job and regular earning from this are just awesome. all you need is 2 hrs a day for this job and earning are awesome. every person can get this by follow details here…
THIS→→→→ Payathome1.com