Sanae Takaichi promete una relación estable entre Japón y China
La primera ministra japonesa fijó ante el Parlamento su postura diplomática frente a Pekín y anunció un plan contra la crisis demográfica nipona…
La primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, definió este lunes a China como un «vecino importante» y se comprometió a edificar un vínculo duradero y constructivo con el gigante asiático, durante un discurso pronunciado ante el Parlamento en Tokio. La mandataria señaló que ambas potencias deben mantener abiertos los canales de diálogo para encarar retos comunes y salvaguardar los intereses nacionales. La comparecencia marca el rumbo diplomático que seguirá Tokio ante las tensiones geopolíticas en el este de Asia.
Takaichi remarcó que su administración «defenderá con firmeza las posturas de nuestro país» y demandará una conducta responsable en el escenario regional. Los lazos entre Tokio y Pekín se deterioraron considerablemente en noviembre del año anterior, luego de que la gobernante planteara una posible intervención militar japonesa ante un hipotético ataque contra Taiwán, territorio que las autoridades chinas reclaman bajo su soberanía.
A raíz de aquel diferendo, Pekín desaconsejó los viajes de sus ciudadanos a suelo nipón y aplicó restricciones comerciales que mermaron el suministro de tierras raras hacia la industria tecnológica japonesa. No obstante, señales de distensión surgieron recientemente cuando el jefe de la diplomacia china expresó en Pekín que los nexos bilaterales estaban «esperando ser normalizadas de nuevo», durante un intercambio con su contraparte nipona.
En el plano doméstico, Takaichi anunció el diseño de una estrategia integral orientada a frenar el acelerado declive poblacional del país, fenómeno que describió como una «crisis nacional que avanza silenciosamente». Estadísticas oficiales difundidas en julio indicaron que el número de habitantes en Japón descendió por debajo de los 120 millones por primera ocasión en 42 años. Pese a mantener elevados niveles de aceptación tras cumplir un año al mando del Ejecutivo, la gobernante encara presiones económicas por el encarecimiento del costo de vida y el abultado endeudamiento público.
Con información de El Nuevo Diario.





