Sostuvieron que la comunidad internacional es tan culpable como los haitianos de la situación del país, pues las soluciones propuestas por extranjeros siempre producen resultados a corto plazo que benefician a sus propios intereses.
“Está claro que debemos mantener buenas relaciones con otros países, porque no podemos vivir en el vacío, pero debemos ser libres para tomar nuestras propias decisiones”, subrayaron.
La delegación de Caricom arribó a Haití el miércoles pasado, en un cuarto intento de mediar en la crisis política y permitir la adopción de un acuerdo inclusivo.
Entre sus propuestas figura el establecimiento de un Consejo de Transición con prerrogativas presidenciales que garantice la buena gobernanza y trabaje en colaboración con el jefe de Gobierno y el Consejo de Ministros en la mejora de las condiciones socioeconómicas de la población, la prestación de seguridad y de servicios básicos.
Sin embargo, la oposición señala que la iniciativa pretende afianzar en el poder al primer ministro Ariel Henry, cuya gestión tras el magnicidio fue ampliamente criticada por el auge de la violencia y la inseguridad.
Sectores contrarios llaman a la renuncia de Henry y al establecimiento de un nuevo gabinete de unión nacional











