Partidos, en la mesa de los repartos
Lejos de ser instituciones o entidades que impulsen el desarrollo y bienestar de la población, los partidos políticos se han ido degradando a tal punto, que más bien parecen grandes y pequeñas plazas comerciales, en…
Lejos de ser instituciones o entidades que impulsen el desarrollo y bienestar de la población, los partidos políticos se han ido degradando a tal punto, que más bien parecen grandes y pequeñas plazas comerciales, en donde todo se vende y se compra a precios de oportunidad y excelentes financiamientos.
Sus líderes ya no guardan las formas, ni siquiera son prudentes. Todo se resume en un simple negocio, un centro de expendio en donde al por mayor y por libras venden y se reparten las esperanzas de la gente, pregonando un gran sacrificio y que todo es por el bien de la Patria.
De lado quedan éticas y principios, la división se adueña y abre camino, la falta de institucionalidad es su mejor aliada. Imponen sus propias reglas, ya no importan lemas ni consignas, la prioridad es ganar y sobrevivir, lo demás es historia, puro cuento no más.
Ninguno da la espalda al otro, se despiden de frente, mirándose a la cara, hasta que dejan de verse. Son alianzas por negocios, donde las penurias y necesidades del pueblo, ni por asomo son partes, para nada intervienen y felices estampan sus firmas en la mesa de los repartos.
Pero al ensamblar su muñeco, no han advertido, que no todos aplauden y que muchos guardan silencio, porque así como ellos, existen otros que calculan y analizan y tan solo esperan el día de acudir a las urnas para decir lo que piensan.
[email protected]
JPM











