La táctica correcta de Bosch contra Joaquín Balaguer
En la década de los 70 la izquierda radical lanzaba de manera peyorativa la consigna de que Juan Bosch era «un pacifista». Pero, ¿por qué lanzaba esa consigna?. Ello se debía a que Bosch planteó…
Pero, ¿por qué lanzaba esa consigna?. Ello se debía a que Bosch planteó la táctica de llevar el gobierno de Balaguer a su «propia legalidad».
Esta táctica, muy astuta, significaba que la lucha política tenía que ser a través de los métodos que la democracia permite.

Lógicamente, el régimen balaguerista de los 12 años no era propiamente una democracia. Sin embargo, era preferible usar esos métodos legales a los usados por los grupos radicales, los cuales daban pie a la represión intensa del régimen en cuestión.
Balaguer, como un sabio de la política, se aprovechaba de los métodos subversivos de la izquierda. Esto, con la finalidad de desconocer las leyes y la Constitución y continuar en el poder «a la cañona», mientras los izquierdistas y demás sectores democráticos sufrían la embestida represiva «justificada», de su gobierno.
Bosch, en tal sentido, comprendió que «por ahí» no era la lucha. También lo entendió Peña Gómez, quien buscó el respaldo de los llamados «liberales de Washington».
Así las cosas, la táctica boschista rindió buenos resultados. La represión disminuyó. Se legalizó al PCD. Y la carnicería contra los dirigentes de izquierda cesó.
En resumidas cuentas, ese pacifismo que tanto criticó la izquierda radical fue lo que facilitó que se dieran las condiciones políticas favorables para salir de Balaguer en 1978.
sp-am











