Netanyahu lidera elecciones; pero sin mayoría para gobernar
JERUSALÉN.-La jornada electoral en Israel concluyó este martes con un escenario de empate entre los principales bloques políticos, según los sondeos a pie de urna difundidos por la radiotelevisión pública Kan. Aunque el…
JERUSALÉN.-La jornada electoral en Israel concluyó este martes con un escenario de empate entre los principales bloques políticos, según los sondeos a pie de urna difundidos por la radiotelevisión pública Kan.
Aunque el partido Likud, del primer ministro Benjamín Netanyahu, aparece como la fuerza más votada, ninguna de las dos grandes alianzas tendría asegurados los 61 escaños necesarios para formar gobierno en la Knéset, el Parlamento israelí, compuesto por 120 miembros.
La principal sorpresa de las proyecciones es el desempeño del Likud, al que Kan atribuye 25 escaños, frente a los 21 que obtendría Yashar, la formación encabezada por Gadi Eisenkot.
El resultado contradice las tendencias de meses de encuestas anteriores, que situaban a Yashar por delante, y modifica las expectativas sobre la distribución de fuerzas parlamentarias.
BLOQUES POLÍTICOS SIN MAYORÍA ABSOLUTA
Pese a la ventaja del Likud como partido individual, las proyecciones reflejan dificultades para ambos campos. El bloque contrario a Netanyahu, encabezado por Eisenkot, alcanzaría 53 escaños, mientras que el sector liderado por el primer ministro sumaría 50.
Estas cifras dejan a las dos alianzas por debajo de la mayoría absoluta, lo que anticipa negociaciones para conseguir apoyos adicionales y abre la posibilidad de acuerdos complejos para garantizar la gobernabilidad.
LOS PARTIDOS ÁRABES, CLAVES EN LAS NEGOCIACIONES
En este escenario fragmentado, los partidos liderados por árabes adquieren especial relevancia. Según el sondeo de Kan, estas formaciones obtendrían conjuntamente 17 escaños. Aunque se oponen a Netanyahu, no forman parte del bloque sionista contrario al primer ministro.
Su representación podría resultar determinante en las negociaciones parlamentarias, aunque su incorporación a una coalición formal enfrenta obstáculos políticos y posibles vetos.
Los resultados difundidos corresponden a sondeos a pie de urna y no constituyen un escrutinio definitivo.
La distribución final de los escaños determinará qué opciones tendrán los distintos partidos para conformar una mayoría parlamentaria y establecer el próximo Gobierno de Israel.
an/am






