Mala racha de las Águilas frena ventas en entorno del Quisqueya
Comerciantes de camisetas y alimentos en el parque capitalino resienten la baja afluencia de la fanaticada amarilla tras registrar cuatro triunfos y diez reveses…
El flojo arranque deportivo de las Águilas Cibaeñas en el torneo de béisbol otoño-invernal 2026-2027 no solo enciende las alarmas en el terreno de juego, sino que golpea el bolsillo de decenas de comerciantes formales e informales apostados en el perímetro del estadio Quisqueya Juan Marichal. Con un balance de cuatro victorias y diez derrotas, la escuadra santiaguera ha mermado el entusiasmo de sus seguidores, reduciendo sustancialmente la clientela en los alrededores del parque.
Para los buhoneros y pequeños empresarios dedicados a comercializar gorras, chaquetas, comestibles y bebidas, la concurrencia aguilucha constituye uno de los motores económicos más rentables del campeonato dominicano. Los mercaderes explican que, junto a la fanaticada de los Tigres del Licey, los simpatizantes amarillos destacan por viajar en grupos familiares numerosos y adquirir mercancía de manera abundante cada vez que su conjunto juega en Santo Domingo.
Comerciantes con décadas de arraigo en el perímetro deportivo exteriorizaron su preocupación por la merma en los ingresos. Carlos Antonio Rosario, quien suma 47 años ofreciendo artículos en las aceras del parque y cuyo padre figuró entre los creadores del gremio de vendedores de gorras, señaló que la fanaticada cibaeña inyecta dinamismo al comercio, pero su desánimo actual por los malos resultados ha frenado drásticamente la salida de productos.
Un testimonio similar ofreció Isabel Vilore, trabajadora con 27 años de servicio continuo en las inmediaciones del Quisqueya, al subrayar que el movimiento de ventas depende de que las Águilas compitan en la cima de la tabla. Los trabajadores del entorno confían en que el conjunto cibaeño realice los ajustes necesarios en su nómina para recuperar terreno en las próximas fechas, lo que permitiría reactivar el flujo de espectadores y salvar la zafra comercial.
Con información de El Día.

