martes, 15 de septiembre de 2026 · Santo Domingo Crear cuentaAccederSuscríbete WhatsAppFacebookXYouTubeInstagramTikTok
AlMomento AlMomento Noticias de República Dominicana al instante
IndicadoresDólarRD$59,19▼0,01EuroRD$70,52GasolinaRD$341,10GasoilRD$262,80GLPRD$135,20Inflación5,13%RemesasUS$1.097 M▲4,7%BitcoinUS$75.865▼2,5%
Última hora Venezuela necesita hasta 21.000 millones de dólares tras sismos COE pone en alerta amarilla a Santo Domingo y al Distrito Nacional EE. UU. hunde embarcación vinculada a Los Choneros en el Pacífico
Opinión

Lo que somos

Si la República Dominicana es un país políticamente repetitivo, donde se ausenta lo esplendente en lo dialéctico, de algún modo ello se debe a la inusitada confianza que lesiona aristas deontológicas y profesionales…

Fernando A. de Le0N··Comentar

    Si la República Dominicana es un país políticamente repetitivo, donde se ausenta lo esplendente en lo dialéctico, de algún modo ello se debe a la inusitada confianza que lesiona aristas deontológicas y profesionales entre una buena parte de nuestros periodistas, y el funcionariado.

     Aunque tengamos un fuerte tinte chauvinistas y presumamos ser los mejores lo cierto es que, sobre todo a partir de los 90, el  periodismo dominicano ha devenido-si caben estos términos- en uno de vecindad, patio o aldea. En realidad, profesionalmente nos correspondemos con los atisbos de un ejercicio no “universalizado”; no respetuoso de ética, y normas que deberían distinguirnos.

     Estas falencias nos convierten en meros relacionistas públicos y activos de clientelas. Y, de alguna forma, aportamos nuestra cuota mediática en la alteración de nuestras normas constitucionales. Somos comodines para que nuestros aspirantes a dirigir la cosa pública se repitan; unos consecutivamente, y otros cuasi en lo inmediato.

     Y estas son realidades que resultan inexorables. Es decir imbatibles, si se toma en cuenta que lidiamos con figuras políticas entronizadas en el tinglado del Estado; nuestro mayor empleador y soporte de beneficios publicitarios, cabildeos, y otras canonjías.

     De ahí que, mientras no se corrijan esos males en una tarea que se supone informadora, orientadora, y de denuncias que conjuren las injusticias e inequidades en perjuicio de los gobernados, continuaremos a la deriva. En otras palabras, nuestro sector seguirá siendo lo que es, y consecuentemente, nuestro dos tercios de isla.

0 0 votos
Article Rating
Suscribirse
Notificarme de
guest
0 Comentarios
Más antiguos
Más recientes Más votados