Haití declara emergencia para enfrentar violencia de pandillas
PUERTO PRINCIPE.- El Gobierno de Haití declaró estado de emergencia por tres meses en los departamentos Oeste, Centro y Artibonite, en el norte del país, para enfrentar la inseguridad impuesta por las pandillas…
PUERTO PRINCIPE.- El Gobierno de Haití declaró estado de emergencia por tres meses en los departamentos Oeste, Centro y Artibonite, en el norte del país, para enfrentar la inseguridad impuesta por las pandillas criminales.
La medida se extenderá hasta el 18 de diciembre y busca hacer frente a «las acciones criminales de las bandas armadas, que derivan en guerra civil y genocidio», según una declaración oficial.
Es el tercer estado de excepción decretado por las autoridades en un período de 13 meses.
OBJETIVO DE LA MEDIDA
Según el documento, el estado de emergencia pretende contrarrestar «las repercusiones negativas de la situación de seguridad en los sectores productivos, sobre todo respecto a productos agrícolas y alimentarios, servicios y movilidad de personas y bienes».
Las autoridades anunciaron acciones urgentes para restablecer el orden público, reforzar la seguridad y garantizar el retorno a la normalidad.
MEDIDAS ECONÓMICAS Y ADMINISTRATIVAS
El plan contempla la liberación de fondos, la ejecución de gastos y la reasignación de partidas presupuestarias, con excepción de las destinadas a salarios, indemnizaciones y pensiones de jubilación.
También faculta al Gobierno a formalizar contratos mediante procedimientos acelerados, ordenar el cierre de establecimientos y establecer normas específicas para la circulación en las zonas afectadas.
REFUERZO DE SEGURIDAD Y ASISTENCIA HUMANITARIA
En materia de seguridad, se prevé el refuerzo de los dispositivos actuales, la intervención de las Fuerzas Armadas en apoyo a la Policía Nacional y la implementación de medidas especiales.
El Gobierno podrá ordenar la evacuación de personas para su protección, requisar medios de socorro y alojamientos privados y adoptar medidas para acoger y abastecer a las poblaciones desplazadas.
La declaratoria incluye asistencia financiera a las víctimas, movilización de recursos nacionales e internacionales y, de ser necesario, la suspensión de servicios esenciales como las comunicaciones por carretera, marítimas, aéreas y telefónicas.











