Grandes Ligas y peloteros encaran un mes clave por el tope salarial
El pacto colectivo expira el 1 de diciembre con el riesgo de un paro patronal que afectaría la temporada de 2027…
El béisbol de las Grandes Ligas abrió un período decisivo de treinta días antes de la expiración formal de su convenio laboral colectivo, pautada para el próximo 1 de diciembre, en medio de la creciente advertencia de una paralización patronal que amenaza con desarticular la programación deportiva de la temporada de 2027. Las discusiones entre los dueños de franquicias y la Asociación de Jugadores (MLBPA) quedaron formalmente inauguradas tras la conquista de la Serie Mundial por parte de los Cerveceros de Milwaukee, bajo un clima de marcada tensión económica reportado por Diario Libre.
El nudo principal del debate radica en la pretensión patronal de implantar un tope salarial obligatorio para las treinta novenas que conforman el circuito rentado. Mientras las autoridades de la liga alegan que la fijación de un techo financiero garantizaría una competencia más equilibrada entre las organizaciones de mercados metropolitanos y aquellas de menores ingresos comerciales, la entidad gremial de peloteros rechaza de plano esa fórmula al considerarla un freno directo a las compensaciones y a la libertad contractual de sus agremiados.
El esquema formulado por las Grandes Ligas plantea fijar para el certamen de 2027 un límite máximo de 245.3 millones de dólares por nómina. De prosperar dicha regla, ocho conjuntos estarían forzados a reducir sus plantillas en una cifra global conjunta de 578 millones de dólares, comprometiendo los presupuestos de los Dodgers de Los Ángeles, Yankees y Mets de Nueva York, Azulejos de Toronto, Filis de Filadelfia, Medias Rojas de Boston, Padres de San Diego y Bravos de Atlanta.
La dirigencia sindical mantiene una postura inquebrantable frente al condicionamiento patronal. El portavoz de los peloteros Bruce Meyer definió la imposición del límite financiero como una especie de «bomba nuclear» colocada sobre la mesa de negociaciones, señalando que la discusión ya resultaba bastante compleja como para añadir exigencias que no garantizan una paridad genuina en el terreno de juego.
Con información de Diario Libre.


