Estudio de la UASD sitúa en 39.7 % la pobreza laboral dominicana
Cuatro de cada diez trabajadores perciben ingresos insuficientes para costear sus necesidades básicas, de acuerdo con una indagación académica…
Cerca de cuatro de cada diez ciudadanos ocupados en República Dominicana carecen de ingresos monetarios suficientes para cubrir los requerimientos esenciales de sus hogares, concluyó una investigación del Instituto de Investigación Socioeconómica de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD). El análisis reveló que, durante 2025, el 39.7 % de la población nacional permanecía en condición de pobreza laboral, poniendo de manifiesto que disponer de una plaza de trabajo no garantiza superar la vulnerabilidad material.
El documento, titulado «Cuando trabajar no basta: productividad creciente, salarios insuficientes y pobreza laboral en República Dominicana en el período 2016-2025», fue preparado por los economistas Francisco A. Tavárez Vásquez y Matías Bosch Carcuro. Para elaborar el diagnóstico, los especialistas procesaron series estadísticas de la Encuesta Nacional Continua de Fuerza de Trabajo (ENCFT), provistas por el Banco Central de la República Dominicana, junto a mediciones de la Oficina Nacional de Estadística (ONE).
La evaluación académica determinó que, dentro del universo impactado, la modalidad calificada como pobreza laboral moderada abarcó al 27.6 % de los residentes durante 2025. Al desglosar los hallazgos en el espacio televisivo «Esto No Tiene Nombre», Tavárez argumentó que numerosos asalariados con dedicación exclusiva no consiguen sufragar la canasta alimentaria elemental, viéndose forzados a postergar consumos indispensables vinculados a vivienda, transporte, medicamentos y educación.
Pese a que las retribuciones reales mostraron avances numéricos a lo largo de la última década, la investigación sostiene que persistió una marcada asimetría frente al incremento de la productividad general. Esta distancia estructural, según los expertos universitarios, erosiona el poder de compra de las familias y limita la capacidad del empleo formal para fungir como vía efectiva de bienestar social en las distintas regiones del país.
Con información de El Día.






