Enseñanzas de la vida
Cada día de la vida aprendo que debo cerrar círculos. He aprendido en los últimos meses de mi vida a: “Nunca dejarme llevar por quienes fomentan el odio». Eso lo hice, cometí errores, si errores…
Cada día de la vida aprendo que debo cerrar círculos. He aprendido en los últimos meses de mi vida a:
“Nunca dejarme llevar por quienes fomentan el odio». Eso lo hice, cometí errores, si errores en tropezar a medidas y de inmediato caía en el abismo.
También aprendí que quienes me indujeron, sacaron buenos partidos de mí, y la experiencia fue, que esos individuos de corazones marchitos nublaron mi visión, destruyendo a veces mi presente mi futuro.
Nunca ha sido tarde; me sacudí a tiempo y me dije a mí mismo ¡debería alejarlos de una vez por todas, y no extender un amargue a mí existencia y la de los míos!
Comprendí que siempre fueron muy malas compañías, si continuaba me destruirían más la vida familiar, social y laboral; me vi en el fracaso muchas veces, pero aprendí; temía al miedo de que esos fracasos también impactarán en mi entorno, y dejará de ser un orgullo para mi familia.
Decidí avanzar, caminé solo, y decidí observar mejor e imitar y hacer lo mismo que aquellos solo hacen promover el amor, la fraternidad, la paz y el perdón y escuchar a quienes me motiven a avanzar, ser mejor, construir sin destruir e inspirar confianza, ser un ente positivo y tener Fe en el porvenir”.











