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En esta esquinaaaa

Hace tiempo que asistimos como espectadores a esa mezcla de show y batalla campal entre los empresarios del transporte y los otros, los del Consejo Nacional de la Empresa Privada, Conep para mejores señas…

Petra Saviñón··Comentar

 

 

Hace tiempo que asistimos como espectadores a esa mezcla de show y batalla campal entre los empresarios del transporte y los otros, los del Consejo Nacional de la Empresa Privada, Conep para mejores señas.

Ambas “facciones” han llevado, como es costumbre vieja en el país, sus diferencias a la prensa y además, a los tribunales, para muchos casi lo mismo.

Quizás por eso  miembros del sistema judicial aseguran que hay gente que cree que  esos pleitos son decididos en las páginas de periódicos y en los canales de radio y televisión.

Esa creencia reafirma el poder de los medios, que recogen como manda el librito declaraciones de unos y otros, y a juzgar por el aumento del volumen, la cosa podría parar  mal o peor aun, no parar en todo este tiempo.

Los dos bandos han usado calificativos muy “especiales” para detractarse  y  definido al otro como delincuente.

En un asombroso uso de ingenio popular, choferes de vehículos públicos pusieron su herramienta de sustento a disposición de la campaña  que exige aumento de sueldos para los empelados privados y  comparan  en un afiche a la directiva del Conep con esos  felinos que tienen fama de tomar lo ajeno. Sí, con los gatos.

Todo este intercambio de mal gusto frente a una población que observa o indignada o muerta de la risa una situación que ojalá no termine más que en palabras destempladas y decisiones en los tribunales, porque de no ser así, habrá que dejarles el país a sus dos reales dueños.

Por cierto, en este mar de dimes y diretes, ofensas y contra ofensas,  acaso lo único que los asemeja es  ser propietarios de empresas.

A lo mejor toman eso en cuenta y como blancos que se entienden pacten un final a esta comedia desagradable, que deja boquiabierto a Bernard Shaw.

jpm

 

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