martes, 15 de septiembre de 2026 · Santo Domingo Crear cuentaAccederSuscríbete WhatsAppFacebookXYouTubeInstagramTikTok
AlMomento AlMomento Noticias de República Dominicana al instante
IndicadoresDólarRD$59,19▼0,01EuroRD$70,52GasolinaRD$341,10GasoilRD$262,80GLPRD$135,20Inflación5,13%RemesasUS$1.097 M▲4,7%BitcoinUS$75.865▼2,5%
Última hora Venezuela necesita hasta 21.000 millones de dólares tras sismos COE pone en alerta amarilla a Santo Domingo y al Distrito Nacional EE. UU. hunde embarcación vinculada a Los Choneros en el Pacífico
Opinión

El caso Melgen: enjaular un ruiseñor

El Observatorio de los Derechos Humanos de los Estados Unidos (Human Rights Watch) publicó el 5 de diciembre del año 2013 un informe, redactado por su asesora Jamie Fellner, titulado: “Cómo los fiscales federales de…

Homero Luciano··Comentar

El Observatorio de los  Derechos  Humanos de los Estados Unidos  (Human Rights Watch)  publicó el 5 de diciembre del año  2013  un  informe, redactado por  su asesora   Jamie Fellner,  titulado:  “Cómo los fiscales federales de EE.UU. obligan a los acusados de delitos de drogas a declararse culpables; Una oferta que no podrán rechazar”. 

Es evidente que este  informe,  desnuda el comportamiento de coacción de estos funcionarios judiciales, quienes  empujan a  renunciar al acusado,  a su derecho a un juicio imparcial y justo, so pena de amenazarlos en su negativa,  a imputarles  delitos que impliquen  severas sentencias. 

 

Es por todos sabido que en la sociedad norteamericana, existen  grupos, clases o colectivos discriminados socialmente. Ese tipo de   discriminación que se tipifica  de epistémica; esa que   se comete contra un segmento que independientemente de su ascenso,  producto de capacidades y esfuerzo, son mal vistos por el establishment imperante.

Este accionar hace diana en  nuestros hermanos hispanos,  estigmatizados, por una sociedad de doble moral,  que aun en el siglo 21 continua estereotipándonos, levantando con cinismo una bandera de inclusión e igualdad  que contrasta con la cruda realidad que viven las minorías… hoy más que nunca manifiestas.

La novela Matar un ruiseñor,  escrita 1960 por  Harper Lee, por la que se le otorgó el premio Pulitzer, nos relata la historia de Tom Robinson, un hombre negro,  víctima (según la ficción de esta novela),  de un jurado compuesto por hombres blancos, que desecharon su testimonio, a pesar de que, además de su palabra, todas las evidencias estaban a su favor. Al rememorar esta clásica novela, nos conduce a la siguiente  reflexión:

UN NDOMINICANO

Salomón Melgen, médico oftalmólogo de origen dominicano,  hombre de buena fama personal, y de exitosa práctica, está envuelto en un expediente,  conjuntamente en un principio, con el Senador Demócrata  de New Jersey, Robert Menéndez y que muchos sindican como un proceso de corte  político, cuyo  propósito consistía en  sacar del ruedo al Senador del Estado Jardín,  decidió pelear su caso en la justicia, al declararse no culpable de los cargos que le imputaron; y he ahí los resultados: Pende sobre su cabeza  como espada de Damocles,  una sentencia en primer grado de 17 años de cárcel, que de ser ratificada,  a su edad, seria como una pena capital.

Harper Lee, en su famosa novela, Matar a un ruiseñor, nos explica  el porqué de esta metáfora: “Los ruiseñores no se dedican a otra cosa que a cantar para alegrarnos. No devoran los frutos de los huertos, no anidan en los arcones del maíz, no hacen nada más que derramar el corazón, cantando para nuestro deleite. Por eso es pecado matar a un ruiseñor”. Qué ha hecho el Dr. Melgen durante su dilatada práctica médica?

Los abogados apoderados del Dr. Melgen anunciaron que recurrirán dicha sentencia e invocaron que durante el proceso, ninguno de los testigos presentaron  declaraciones que comprometieran al galeno.

No sé a ciencia cierta de la responsabilidad del Dr. Melgen. Pero sí estoy de acuerdo con lo señalado por Jamie Fellner en cuando señala en su reporte que: “Ir a juicio es un derecho, no un delito, pero los acusados son castigados con penas más severas por ejercer ese derecho”

Suerte al Dr. Salomón Melgen. Nuestra aspiración es que se haga justicia y que no sea enjaulado un ruiseñor. 

JPM

0 0 votos
Article Rating
Suscribirse
Notificarme de
guest
0 Comentarios
Más antiguos
Más recientes Más votados