EE. UU. asigna el submarino nuclear USS Colorado a base australiana
La nave de ataque zarpará a finales de 2027 hacia la instalación HMAS Stirling en el marco de la alianza defensiva AUKUS…
El Departamento de Defensa de Estados Unidos dispuso la asignación del sumergible USS Colorado como la primera nave de propulsión atómica que integrará una fuerza naval rotativa con asiento permanente en el litoral occidental de Australia. Las autoridades militares informaron que este submarino de ataque perteneciente a la clase Virginia emprenderá su traslado hacia la base marítima en las postrimerías de 2027, como parte de la estrategia de disuasión acordada en el océano Pacífico.
La embarcación militar cuenta con una estructura de 115 metros de eslora y posee equipamiento balístico de última generación, incluyendo torpedos y misiles guiados de penetración terrestre. Los países aliados describieron el paso operativo como un hito significativo dentro del esquema tripartito de seguridad AUKUS, suscrito por Washington, Londres y Camberra para equilibrar el peso militar alcanzado por la República Popular China en las rutas marítimas orientales.
La flotilla operará bajo la denominación formal de Submarine Rotational Force-West y tendrá su cuartel de maniobras en la instalación naval HMAS Stirling, situada en Australia Occidental. El enclave costero prevé albergar de forma intercalada hasta cinco sumergibles de alta maniobrabilidad: cuatro pertenecientes a la marina estadounidense y uno aportado por la corona británica. La normativa interna de Australia prohíbe el establecimiento de bases foráneas en su suelo, aunque permite la presencia de contingentes como los infantes de marina que se acuartelan seis meses anuales en Darwin.
El programa integral de cooperación defensiva representa el núcleo del planteamiento estratégico australiano y contempla dotar a la armada local de submarinos furtivos con reactor nuclear propio. Según las proyecciones financieras oficiales, la ejecución de esta iniciativa demandará erogaciones presupuestarias estimadas en hasta 235,000 millones de dólares a lo largo de las próximas tres décadas.
Con información de Diario Libre.







