Deuda de US$85,000 millones condiciona las cuentas del país
El economista Luis Matías calcula que el pago de compromisos financieros subirá a RD$351,000 millones el próximo año fiscal…
El manejo de las finanzas estatales dominicanas enfrenta severas restricciones presupuestarias a causa del monto acumulado por las obligaciones financieras, alertó el analista económico Luis Matías durante una entrevista en el espacio televisivo Gente RD TV, reseñada por El Nuevo Diario. De acuerdo con sus estimaciones, el pasivo estatal consolidado, que engloba tanto al Banco Central como al sector público no financiero, ronda los 85,000 millones de dólares, monto equivalente a cerca del 61 % del producto interno bruto.
Ese escenario presionará con fuerza las erogaciones del siguiente período fiscal, cuando las partidas destinadas al servicio de los pasivos escalarán desde RD$324,000 millones hasta colocarse en RD$351,000 millones. Matías advirtió que la rigidez del gasto deja poco margen de maniobra a los administradores públicos, citando datos atribuidos a la Dirección General de Impuestos Internos que reflejan cómo 85 centavos de cada peso ingresado por tributos ya se encuentran previamente atados a compromisos contraídos.
Para compensar la escasez de fondos, las autoridades diseñaron un esquema de contingencia con meta de captar RD$50,000 millones, además de revisar tasas como el derecho de circulación vehicular. Con el reajuste del marbete, la hacienda pública espera recaudar unos RD$1,125 millones suplementarios, pasando de RD$3,572 millones a un estimado cercano a los RD$4,700 millones. El especialista puntualizó que el fraude y la evasión impositiva sustraen alrededor del 4 % del PIB, por lo que recomendó acelerar la masificación de los comprobantes electrónicos.
Pese a las estrecheces de liquidez, el proyecto de presupuesto para 2027 contempla expandir las partidas de obras estatales a RD$257,000 millones, lo que supondría llevar el gasto de capital al 19.9 % de las asignaciones frente al 14 % vigente. A juicio del experto, ese empuje a la construcción resulta indispensable para reactivar los negocios comunitarios, irrigar dinero a pequeñas ferreterías barriales y generar plazas laborales en las distintas provincias.
Con información de El Nuevo Diario.


