Argentina intima a Gran Bretaña por petróleo en islas Malvinas
El gobierno de Javier Milei otorgó un plazo de dos semanas para frenar el yacimiento Sea Lion antes de acudir a un arbitraje ante la ONU…
La pugna diplomática entre Argentina y Gran Bretaña registró una nueva escalada luego de que la administración del presidente Javier Milei defendiera su disposición de promover un arbitraje judicial de carácter internacional para frenar las actividades de explotación de hidrocarburos en las disputadas islas Malvinas.
Las autoridades argentinas otorgaron un plazo de catorce días al gobierno de Londres para paralizar el desarrollo petrolero en la cuenca marina del archipiélago, advirtiendo que de lo contrario acudirán formalmente a los mecanismos de resolución de controversias contemplados en la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (Convemar).
A través de un pronunciamiento oficial, la Cancillería en Buenos Aires desestimó las críticas británicas que acusaban a la nación sudamericana de intentar socavar derechos ajenos. El ministerio remarcó que el reclamo procura resguardar las atribuciones legítimas del pueblo argentino sobre sus reservas naturales en un territorio cuya soberanía se exige desde el año 1833, al tiempo que cuestionó a Londres por no honrar las cláusulas del tratado marítimo internacional.
La discordia gira en torno al yacimiento denominado Sea Lion, operado por la compañía de capital británico Rockhopper Exploration junto a la firma israelí Navitas Petroleum Development and Production Limited, con la anuencia de las autoridades coloniales insulares.
En respuesta a las advertencias, la subsecretaria parlamentaria británica para Territorios de Ultramar, Uma Kumaran, trasladó a la embajadora argentina Mariana Plaza que las medidas de presión buscan entorpecer el bienestar económico de los habitantes del archipiélago y ponen en tela de juicio la credibilidad de Argentina como socio bilateral.
Con información de N Digital.





