martes, 15 de septiembre de 2026 · Santo Domingo Crear cuentaAccederSuscríbete WhatsAppFacebookXYouTubeInstagramTikTok
AlMomento AlMomento Noticias de República Dominicana al instante
IndicadoresDólarRD$59,19▼0,01EuroRD$70,52GasolinaRD$341,10GasoilRD$262,80GLPRD$135,20Inflación5,13%RemesasUS$1.097 M▲4,7%BitcoinUS$75.865▼2,5%
Última hora Venezuela necesita hasta 21.000 millones de dólares tras sismos COE pone en alerta amarilla a Santo Domingo y al Distrito Nacional EE. UU. hunde embarcación vinculada a Los Choneros en el Pacífico
Opinión

América Latina despierta: la dignidad no se coloniza

POR RAMFIS RAFAEL PEÑA NINA Somos pequeños en tamaño, pero grandes en dignidad. Saqueados mil veces, explotados y mancillados otras tantas, pero derrotados moralmente, jamás. Hoy más que nunca podemos exigir nuestra…

Redacción··Comentar

POR RAMFIS RAFAEL PEÑA NINA

Somos pequeños en tamaño, pero grandes en dignidad. Saqueados mil veces, explotados y mancillados otras tantas, pero derrotados moralmente, jamás. Hoy más que nunca podemos exigir nuestra valía y nuestra moral aguerrida.

Petro y Bukele

Hemos tenido en estos últimos años, concentrados en nuestra Latinoamérica, hombres que no existen en otras latitudes: Pepe Mujica, Bukele y el inigualable Petro. Ellos han sido el espejo que devuelve la esperanza, la voz que se alza sin pedir permiso.

Mientras tanto, los arrogantes y engreídos gobiernos europeos se han convertido en lacayos y bufones de quienes los mandan callar. Les ordenan llegar tarde, los dejan con las manos tendidas, los ignoran, los insultan y los humillan… y no tienen la gallardía ni el coraje de chistar.

Les obligan a olvidarse de su gente, a quienes deben pisotear para complacer al rey. Están recibiendo la misma fórmula que aplicaron a nuestros antepasados: el látigo que ahora deben lamer. ¿Será el karma?

En cambio, de nuestra América olvidada parece resucitar la dignidad. Resucitan nuestros héroes silenciados, aquellos hombres de nobleza y sencillez vilmente aprovechados por cobardes sin decoro.

Hoy no solo resucitan los nuestros, también los suyos. Aquellos que antes golpearon, masacraron y extinguieron pueblos enteros, ahora ven cómo uno de los suyos les da una lección de su propia medicina.

Nuestros héroes fueron superiores en humanidad; los otros, en maldad. Y la historia, siempre justa, se repite de forma contraria.

Hoy somos la admiración del mundo, aunque los que guardan historias viles prefieran callar. Los que no soportan que llegó la hora de mirarnos de frente, bajan sus cabezas con vergüenza.

África, nuestros hermanos en dolor, también ha aprendido a alzar la voz. Unidos podemos transformar el mundo, no con armas, sino con el grito de la verdad, con la conciencia que se niega a morir.

Petro no solo defendió a su clase y a sus compueblanos, sino a toda América Latina y al mundo. Tuvo el coraje de ponerle el cascabel al gato, algo que los poderosos no se atreven a hacer.

En el corazón mismo de las Naciones Unidas, el mundo entero lo escuchó desafiar la hipocresía global: eso es tener coraje, eso es redención. Fue el eco de todos los héroes del planeta, de los antepasados que murieron vilmente en manos de los colonizadores.

Que Dios nos guíe en esta batalla desigual que nos ha tocado enfrentar: conciencia contra iniquidad, verdad contra mentira, dignidad contra soberbia.

jpm-am

0 0 votos
Article Rating
Suscribirse
Notificarme de
guest
0 Comentarios
Más antiguos
Más recientes Más votados