miércoles, 16 de septiembre de 2026 · Santo Domingo Crear cuentaAccederSuscríbete WhatsAppFacebookXYouTubeInstagramTikTok
AlMomento AlMomento Noticias de República Dominicana al instante
IndicadoresDólarRD$59,19▼0,01EuroRD$70,52GasolinaRD$341,10GasoilRD$262,80GLPRD$135,20Inflación5,13%RemesasUS$1.097 M▲4,7%BitcoinUS$75.368▼1,9%
Última hora ARS Reservas celebra 24 años comprometida con el bienestar Facturación electrónica: un paso hacia la transparencia Las EDEs ampliarán horarios y servicios para orientar a clientes
Opinión

Comunicarnos con nosotros mismos

A pesar de los avances impresionantes en materia de comunicación y tecnología que el mundo de hoy exhibe con velocidad pasmosa, es digno analizar lugares que aun estando a nuestro alcance no frecuentamos como debería…

Ángel Gomera··Comentar

A pesar de los avances impresionantes en materia de comunicación y tecnología que el mundo de hoy exhibe con velocidad pasmosa, es digno analizar lugares que aun estando a nuestro alcance no frecuentamos como debería ser; y que en ocasiones como seres humanos ignoramos tenerlos o limitamos su uso, es decir, permanecen incomunicados.

Estos parajes a los que nos referimos son:

El corazón, que fruto de la prisa, de una vida acelerada, no nos detenemos a revisar nuestro proceder, ni la manera en que estamos manejando nuestros sentimientos y emociones (la vida misma).

La conciencia, hay actitudes y decisiones que nos hacen parecer como seres irracionales.

El oído, justificamos el ruido para no escuchar la conciencia y nos hacemos sordos ante el grito de la verdad, la justicia y la solidaridad.

El tacto, cuán difícil se nos está haciendo tocar al otro, abrigarnos del calor humano y dejar de actuar como iceberg o robots de la indiferencia.

El olfato, esa indiferencia con que muchas veces actuamos, nos impide percibir y acercarnos al olor de la fragancia del bien.

La vista, dejamos en muchas ocasiones que la ceguera del alma, nos arrastré a un mundo de insensibilidad, sin darle cabida a la bondad.

Y el gusto, probamos el sabor de la vanidad y esta nos envilece hasta el punto de llevarnos a vivir en un mundo de complejos y de incertidumbre.

Pero tranquilos, aquí no se trata de llenarnos de pesimismo, de derrota, ni mucho menos cargarnos de miedos; más bien, lo que queremos es hacerte saber que tenemos la oportunidad de cambiar o renovar el sentido que le damos a la vida, viviendo con más profundidad y menos superficialidad.

De ahí es que, debemos sacar un espacio para encontrarnos y comunicarnos consigo mismo y en la inmensidad de esa reflexión, lograr desprendernos de esas escamas inquietantes o debilidades que nos impiden caminar hacia la verdadera felicidad.

Para esto disponemos de la ayuda idónea, el puente perfecto y maravilloso: JESÚS, Sólo Él da sentido a los sentidos y hace de nuestra existencia un hermoso Edén. Solo déjate llevar por él ¡Conéctate y serás feliz!

[email protected]

jpm-am

0 0 votos
Article Rating
Suscribirse
Notificarme de
guest
0 Comentarios
Más antiguos
Más recientes Más votados