¡Los buenos ciudadanos dominicanos somos más!
POR: FRANCIS ANTONIO LORA RAMÍREZ En nuestro país (como en cualquier otra parte del mundo) hay «buenos y malos ciudadanos». Los buenos ciudadanos «dominicanos», exhibimos una línea de pensamiento sistemático, diáfano; y…
POR: FRANCIS ANTONIO LORA RAMÍREZ
En nuestro país (como en cualquier otra parte del mundo) hay «buenos y malos ciudadanos». Los buenos ciudadanos «dominicanos», exhibimos una línea de pensamiento sistemático, diáfano; y una conducta intachable.
Somos, por demás: coherentes, atentos, afables, críticos, prudentes y bienhechores. Buenos ciudadanos, con valentía, al fijar, sin que nos tiemble el pulso, nuestras posiciones, ante las decisiones que se ventilan, desde los tres poderes del Estado, a saber: el Judicial, el Legislativo, y el Ejecutivo, que por dicha, siempre afectan más para bien, que para mal, a la República Dominicana.
…Y pese a las consecuencias que ello pudiera implicar (aún en perjuicio de nuestras propias vidas), nos las jugamos, desde nuestros puestos, por nuestras familias y la Patria.
Sin embargo, los malos ciudadanos dominicanos, siempre tienen un perfil de mal agüero…De falsa entrega. A ellos les importa todo y nada. Son: egocéntricos, embusteros, pandilleros y traicioneros.
Las intenciones de ellos, ante los intereses de la nación, son conocidas: fungir como rastrillos, para arrebatar cuánto puedan para sí, no importando, si con ello: mengüen, laceren, vulneren o dañen los intereses de sus compatriotas, porque en sus mentes retorcidas, conciben al “Estado sólo como una piñata”.
Esos malos dominicanos, en el lugar del corazón, tienen una piedra. Suelen aparecer en los diferentes medios de comunicación, camuflados. Suelen sentir y ser emotivos, especialmente cuando sus heridas son mayores que las de sus prójimos. ¡Alcahuetes de la razón! ¡Tiranos de la verdad! ¡Piratas del amor!
Por la gracia de Dios ¡los buenos ciudadanos dominicanos, somos más! Esos que no anteponemos el lucro a los valores y principios que se enarbolan en nuestros símbolos patrios, con sólo decir: ¡Dios, Patria y Libertad, República Dominicana!
JPM











