miércoles, 16 de septiembre de 2026 · Santo Domingo Crear cuentaAccederSuscríbete WhatsAppFacebookXYouTubeInstagramTikTok
AlMomento AlMomento Noticias de República Dominicana al instante
IndicadoresDólarRD$59,19▼0,01EuroRD$70,52GasolinaRD$341,10GasoilRD$262,80GLPRD$135,20Inflación5,13%RemesasUS$1.097 M▲4,7%BitcoinUS$75.882▼2,2%
Última hora La república que se prepara para lo que todavía no conoce Venezuela necesita hasta 21.000 millones de dólares tras sismos COE pone en alerta amarilla a Santo Domingo y al Distrito Nacional
Opinión

Me rindo

Esta es una frase que muchos a menudo decimos frente a situaciones donde sentimos que ya no podemos más. Donde creemos que ya es el final. Donde por más que tratamos de encontrar la luz…

Katiuska Suárez de Valera··Comentar

Esta es una frase que muchos a menudo decimos frente a situaciones donde sentimos que ya no podemos más. Donde creemos que ya es el final. Donde por más que tratamos de encontrar la luz al final del túnel, sentimos que se pone más y más oscuro.

Si no todos, casi todos, hemos tenido esa sensación de fracaso, de cansancio, de derrota, de impotencia, de rendirnos porque simplemente ya no podemos más.

Es ahí, justo en estas circunstancias, donde te rindes, nos rendimos y ya no podemos más, cuando Dios se hace grande. Es aquí, que te digo, si te vas a rendir, que sea a los pies de Jesús.

Existe un punto donde humanamente has utilizado todos tus recursos y herramientas y te has quedado sin nada más que hacer, más que rendirte. Pierdes tu empleo, un familiar enfermo, la pérdida de un ser querido, la perdida de todo tu dinero en una mala inversión, la perdida incluso del deseo de vivir, de la Fe, del entusiasmo. Es aquí donde si vas a rendirte, el mejor lugar para hacerlo, es a los pies de Jesús. Tu amigo incondicional, tu hermano, tu padre, tu todo, quien en medio de la tormenta te carga y te cuida. Solo tienes que así sentirlo; así desearlo; así pedirlo.

Si vas a rendirte que sea entregándote a Él, descargando todo ese peso en su espalda, descansando en El y permitiéndole entonces hacer por ti lo que El, en su infinito amor y misericordia, entienda pertinente para ti.

Así funciona la Fe, aun en mis peores momentos, confiando en que todo lo que se me permite experimentar y vivir tiene un propósito. . Pero en cambio, muchos lo que hacemos es lamentarnos, quejarnos, consumirnos en nuestra propia miseria humana…

Cuan diferente seria si en cada momento de crisis abriéramos los ojos del corazón y pidiendo la Sabiduría aprendiéramos a ver más allá y entender qué debo aprender; qué busca Dios en esta prueba que yo cambie, aprenda o fortalezca.

¡Despertemos pues! Aprendamos a rendirnos a los pies de Jesús, al final, no perdemos nada en probar….

 

0 0 votos
Article Rating
Suscribirse
Notificarme de
guest
0 Comentarios
Más antiguos
Más recientes Más votados