Amnistía Internacional exige en la COP31 frenar combustibles fósiles
La organización defensora de derechos humanos reclamó en Antalya poner fin al respaldo empresarial sobre las políticas ambientales globales…
La organización Amnistía Internacional demandó a los mandatarios congregados en la trigésima primera conferencia de las Naciones Unidas sobre el cambio climático (COP31), celebrada en Antalya, Turquía, que retiren de inmediato cualquier respaldo a la industria de los hidrocarburos e inicien un proceso de eliminación progresivo, rápido y equitativo.
A través de un pronunciamiento oficial, la entidad no gubernamental advirtió que la comunidad internacional no puede continuar postergando decisiones cruciales amparándose en compromisos futuros ni evadiendo la confrontación con los consorcios del petróleo y el gas, tras tres décadas continuas de conversaciones diplomáticas sin medidas contundentes.
Marta Schaaf, quien encabeza el Programa de Clima, Justicia Económica y Social y Rendición de Cuentas Empresarial de la institución, remarcó que el fenómeno ambiental «no es un fracaso del conocimiento, sino un fracaso del valor político». En ese sentido, Schaaf subrayó: «Ha llegado el momento de romper el estrangulamiento que ejerce el poder empresarial sobre la toma de decisiones políticas y poner fin a la era de los combustibles fósiles antes de que esta acabe con nosotros».
La organización fundamentó sus reclamos en la más reciente evaluación divulgada por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), informe que alerta sobre la inminencia de rebasar el umbral crítico de calentamiento global fijado en 1.5 grados. Según el organismo, las administraciones estatales, en especial aquellas con mayor huella contaminante, permanecen alejadas de adoptar acciones efectivas para contener la duración de dicho exceso de temperatura.
El documento advierte asimismo que múltiples poblaciones ya padecen los estragos directos de prolongadas sequías e intensos incendios forestales, señalando que cada fracción añadida en los termómetros provocará alteraciones ecológicas irreparables y agudizará los perjuicios contra los derechos fundamentales de las comunidades vulnerables.
Con información de El Nuevo Diario.






