martes, 3 de noviembre de 2026 · Santo Domingo Crear cuentaAccederSuscríbete WhatsAppFacebookXYouTubeInstagramTikTok
AlMomento AlMomento Noticias de República Dominicana al instante
IndicadoresDólarRD$60,57▼0,33GasolinaRD$358,10GasoilRD$270,80GLPRD$135,20Inflación5,12%RemesasUS$1.057 M▲6,6%BitcoinUS$76.752▼1,7%
Última hora Antonio Marte ve difícil meta de 4.5 % de crecimiento económico Politóloga atribuye protestas en Europa a crisis representativa José Marmolejos comanda bateo en la Lidom con promedio de .388
Dominicanos en el Exterior

Dominicana consolida salón de belleza y trenzados en Nueva Jersey

Marilady de las Rosas transformó habilidades aprendidas en su tierra natal en un próspero comercio capilar tras emigrar a Estados Unidos…

La Redacción··Comentar

La estilista quisqueyana Marilady de las Rosas ha convertido la destreza capilar que adquirió en territorio dominicano en un próspero emprendimiento en los Estados Unidos, donde reside desde hace aproximadamente 16 años. Su establecimiento comercial opera en el número 1708 de Bergenline Avenue, dentro de la localidad de Union City, en Nueva Jersey.

El centro atiende una clientela diversa que solicita peinados elaborados, postizos y cuidados estéticos. De acuerdo con de las Rosas, la demanda de extensiones proviene esencialmente de mujeres interesadas en ganar longitud o volumen capilar, en tanto que los trenzados concentran el interés de ambos sexos. La elaboración de trenzas individuales exige jornadas de entre cuatro y cinco horas de confección minuciosa, mientras que las modalidades adheridas al cuero cabelludo se completan en alrededor de una hora. Su portafolio abarca asimismo la aplicación de tintes, mechas y uñas acrílicas.

Antes de incursionar en el mundo de la peluquería, la emprendedora cursaba estudios para convertirse en abogada, una vocación inspirada por un tío a quien asistía en labores de oficina. De las Rosas inició la carrera de Derecho en Unicaribe y luego continuó sus materias en La Romana, pero las limitaciones económicas familiares truncaron su meta universitaria. Al recordar aquella etapa, relató con nostalgia que «no tenía la posibilidad de tener una beca. Había que pagar la universidad y yo no tenía los recursos».

En sus períodos libres, la joven acudía al negocio de una vecina llamada Annie en su comunidad natal, donde aprendió técnicas de trenzado, lavado y secado. Ese bagaje técnico fue clave años después. A los 21 años conoció en la plataforma de internet Latin American Cupid a su primer cónyuge, quien viajó a la República Dominicana tres meses después de contactarla, abriendo la puerta a su emigración norteamericana y al posterior despegue de su negocio.

Con información de El Día.

Fuentes

0 0 votos
Article Rating
Suscribirse
Notificarme de
guest
0 Comentarios
Más antiguos
Más recientes Más votados