Familias dominicanas ajustan sus presupuestos ante gastos navideños
El encarecimiento de los alimentos y las deudas acumuladas obligan a los hogares a moderar las compras de fin de año…
La aproximación del período navideño ha puesto en marcha un riguroso ejercicio de planificación financiera dentro de los hogares de la República Dominicana, donde los jefes de familia intentan equilibrar sus ingresos habituales frente a la acumulación de compromisos acumulados a lo largo del año. La adquisición de provisiones para la tradicional cena de Nochebuena y los desembolsos vinculados a regalos festivos convierten al último mes del calendario en uno de los momentos de mayor tensión para el presupuesto doméstico, de acuerdo con un sondeo divulgado por N Digital.
Ciudadanos consultados expresaron que la llegada del sueldo número trece o regalía pascual difícilmente se traduce en holgura económica, puesto que gran parte de esos recursos ingresa con destino previo al pago de compromisos comerciales acumulados. Estafani Núñez relató que mantener las costumbres decembrinas exige recortes estrictos en otros renglones, debido a que el incremento en los precios de los productos esenciales encarece las celebraciones familiares.
Una situación similar describió Jesús Marte, trabajador independiente que percibe una remuneración mensual en torno a los RD$35,000 y asume de manera solitaria los pagos correspondientes a vivienda y mantenimiento personal. Para festejar las fechas navideñas, Marte indicó que acostumbra integrarse a una mesa colectiva y aportar cerca de RD$2,000 para costear los ingredientes de la cena, al constatar el peso del costo de la vida. «Todo está por encima de las nubes», advirtió el consumidor al referirse a la cotización de los víveres en el comercio minorista.
El panorama descrito pone en evidencia los esquemas de contingencia que adoptan los asalariados dominicanos para preservar las reuniones familiares de fin de año sin desatender sus balances bancarios. La prioridad de los consumidores se concentra en la contención de gastos superfluos y en la selección minuciosa de productos para salvaguardar la cena navideña sin comprometer su estabilidad para los primeros meses del año venidero.
Con información de N Digital.




