Los Ángeles veta la extracción petrolera y cerrará pozos en 20 años
La ordenanza municipal unánime ordena cesar la actividad en 600 instalaciones activas para buscar la neutralidad de carbono hacia 2035…
El Ayuntamiento del condado de Los Ángeles aprobó una ordenanza de manera unánime para prohibir la extracción y el bombeo de petróleo y gas en su demarcación geográfica. La nueva normativa establece que las operaciones hidrocarburíferas actuales pasan a ser consideradas un uso no conforme del suelo en todas las zonas urbanas, marcando un cambio estructural en las políticas energéticas de la metrópoli californiana tras más de diez años de debates comunitarios.
El cronograma aprobado contempla el desmantelamiento progresivo de la industria durante un período de 20 años, abarcando alrededor de 600 pozos en producción y unos 1,200 que se encuentran inactivos. La disposición oficial, que requiere la firma final de la alcaldesa Karen Bass, se inserta en los compromisos municipales para alcanzar la neutralidad de emisiones de carbono fijada para el año 2035.
El concejo municipal fundamentó la medida en los riesgos sanitarios y de seguridad ambiental que padecen los sectores vecinos a las instalaciones de extracción. Los legisladores locales advirtieron que la actividad petrolera genera secuelas perjudiciales directas, en especial cuando se localiza en la cercanía de escuelas, residencias de ancianos, guarderías infantiles, centros hospitalarios y parques comunitarios.
Los registros demográficos indican que más de medio millón de residentes del condado habitan a una distancia inferior a un kilómetro de algún pozo petrolero activo. La adopción de la medida retoma iniciativas anteriores votadas en marzo de 2022, reafirmando los reclamos de colectivos vecinales que denunciaban afectaciones sistemáticas a la salud de vecindarios vulnerables por la emanación de contaminantes.
Con información de El Nuevo Diario.




