Trump proyecta residencia para presidentes en club de Palm Beach
El mandatario estadounidense ofrece costear la obra en Florida inspirándose en Camp David y solicitó ceder terrenos públicos al Gobierno…
El mandatario de Estados Unidos, Donald Trump, promueve un plan para transformar parte de su club de golf privado en West Palm Beach, en el estado de Florida, en una residencia oficial para uso de futuros gobernantes, reveló este miércoles el diario The Washington Post. El gobernante toma como modelo el complejo de Camp David, en Maryland, utilizado históricamente para el retiro de los mandatarios y la celebración de cumbres reservadas con líderes extranjeros lejos de la Casa Blanca.
La propuesta incluye declarar una sección del Trump International Golf Club como recinto oficial de la presidencia y garantizar a los sucesores el acceso gratuito como socios a las instalaciones del campo deportivo. Ante las consultas de la prensa, voceros de la Casa Blanca sostuvieron que la residencia prevista estará equipada con «comodidades de primera clase» y «excelentes medidas de seguridad».
Para viabilizar el proyecto, el abogado del club, Harbey Oyer, envió una comunicación formal a las autoridades del condado de Palm Beach, propietarias del terreno público donde funciona la propiedad privada. En la misiva, Oyer solicitó traspasar la titularidad de esa parcela al Gobierno Federal y aseguró que el propio Trump asumirá el financiamiento de las obras e instalaciones complementarias, equiparando la trascendencia del lugar con residencias de Estado como el castillo de Windsor en el Reino Unido o el Palacio del Elíseo en Francia.
Aunque las edificaciones no estarán finalizadas antes del término del actual mandato presidencial, Trump proyecta la sede como una donación patrimonial para sus relevos. El club seguirá administrado por la empresa familiar del gobernante, a pocos minutos de la terminal aérea que las autoridades locales bautizaron con el nombre de Donald Trump. El periódico rememoró que Trump impulsó además la construcción de un polémico salón de eventos en Washington tras demoler la histórica Ala Este del recinto presidencial.
Con información de El Nuevo Diario.







