Guterres pide a Washington y Moscú pactar un nuevo tratado nuclear
El secretario general de la ONU advirtió que el planeta carece de límites vinculantes para los arsenales atómicos tras expirar el START III…
El secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), António Guterres, exhortó a los gobiernos de Estados Unidos y Rusia a sentarse a la mesa de negociaciones para concertar un nuevo pacto sobre armas atómicas, tras la pérdida de vigencia en febrero del convenio START III.
El diplomático de origen portugués describió el escenario actual como el ciclo más peligroso para la seguridad internacional desde la conclusión de la Guerra Fría. Durante una sesión especial con motivo del Día Internacional para la Eliminación Total de las Armas Nucleares, celebrado el 26 de septiembre, Guterres manifestó su inquietud ante la ausencia total de regulaciones jurídicas sobre los inventarios militares de ambas potencias por primera ocasión en más de cincuenta años.
El representante multilateral insistió en que los países dotados de ingenios bélicos deben aminorar la relevancia de estos artefactos en sus esquemas de defensa, instaurando mecanismos de verificación recíproca que aporten claridad a la comunidad mundial. A su juicio, el debilitamiento paulatino de los acuerdos de contención y la proliferación de fricciones geopolíticas encaminan al mundo hacia un desenlace ruinoso.
Al recordar que han transcurrido 81 años desde los bombardeos atómicos sobre Hiroshima y Nagasaki, Guterres subrayó que las iniciativas de desarme constituyen un mandato legal ineludible y no una concesión voluntaria entre líderes políticos. El titular de la ONU reclamó frenar una reactivación de la competencia armamentista entre las grandes capitales globales para proteger a las venideras generaciones de una confrontación devastadora.
Estadísticas difundidas por la Federación de Científicos Estadounidenses (FAS) y el Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo (SIPRI) evidencian la gravedad de la situación. De acuerdo con los análisis de dichos organismos técnicos, Washington y Moscú agrupan de forma combinada cerca del 90 % de todas las cabezas atómicas operativas distribuidas en el planeta.
Con información de El Día.



