Una carrera indetenible: gasto corriente, deficit fiscal y endeudamiento
La República Dominicana ha experimentado un importante crecimiento de sus ingresos fiscales durante los últimos años. Sin embargo, este aumento no ha eliminado el déficit fiscal ni ha permitido generar un ahorro…
La República Dominicana ha experimentado un importante crecimiento de sus ingresos fiscales durante los últimos años. Sin embargo, este aumento no ha eliminado el déficit fiscal ni ha permitido generar un ahorro corriente suficiente para financiar las necesidades de inversión pública sin recurrir al endeudamiento.
Entre 2021 y 2026, los ingresos corrientes aumentaron de RD$803,279.9 millones a RD$1,439,933.6 billones de pesos, un incremento de aproximadamente 79%. Pero los gastos también crecieron significativamente: pasaron de RD$946,293.9 millones a RD$1,841,701.4 billones de pesos, un aumento superior al 90%. Estos datos muestran que el crecimiento de los ingresos ha estado acompañado por un crecimiento aún mayor del gasto. Como consecuencia, el déficit fiscal continúa siendo una característica permanente de las finanzas públicas.
En 2021, el déficit fiscal fue de aproximadamente RD$145,065 millones, mientras que para 2026 se presupuestaron unos RD$280,575 millones, equivalentes al 3.2% del PIB. Para 2027 se proyecta un déficit de 3.4% del PIB.
El proyecto de presupuesto del año 2027 contempla ingresos ascendentes a RD$ 1,510,574.5 billones, equivalentes al 15.7 % del PIB, así como un techo de gasto de RD$ 1,837,856.0 billones (19.2 % del PIB), con deficit de 3.4% del PIB. Estas asignaciones descansan en un marco macroeconómico que anticipa un crecimiento del PIB real de 4.75 % y una inflación contenida en torno al 4.5 % y alb5.5% promedio.
El otro elemento que merece especial atención es el endeudamiento. Según las cifras oficiales disponibles para 2026, la deuda pública se mantiene cercana al 49.2% del PIB, dependiendo de la metodología y fecha de medición. Esto significa que los déficits recurrentes continúan generando nuevas necesidades de financiamiento. Pero quizás el aspecto más preocupante es el costo de esa deuda.
En 2026 se presupuestaron aproximadamente RD$324,257 millones para el pago de intereses. Esta cantidad representa alrededor del 18% del gasto corriente y cerca del 22.5% de los ingresos corrientes previstos. Es decir, más de una quinta parte de los ingresos corrientes tendría que destinarse únicamente al pago de intereses, antes de amortizar el capital de la deuda.
El problema, por tanto, no es que los ingresos fiscales no estén creciendo. Han crecido considerablemente. El problema es que el gasto corriente también aumenta, mientras los déficits y el costo financiero de la deuda reducen la capacidad del Estado para generar ahorro. La pregunta fundamental es si esta trayectoria puede mantenerse indefinidamente.
Una política fiscal sostenible requiere que el crecimiento de los ingresos permita generar suficiente ahorro corriente para financiar una parte importante de la inversión pública, sin depender permanentemente de nuevo endeudamiento. La República Dominicana se encuentra ante el desafío de romper esta dinámica: más ingresos, más gastos, más déficit y más deuda.
El debate no debería limitarse a cuánto recauda el Estado, sino a cuánto gasta, cuánto debe financiar y qué proporción de sus ingresos futuros tendrá que destinar al servicio de la deuda. La sostenibilidad de las finanzas públicas dependerá, en buena medida, de la capacidad de detener esta carrera y lograr que el crecimiento de los ingresos se traduzca también en mayor ahorro público.
Si los ingresos corrientes se han mas que duplicados en estos ultimos 5 sños de gobierno, con esta situacion economica favorable, si se hubiese planificado mejor el gasto corriente, hubiera menos necesidad para continuar con deficit fiscal y el aumento de la deuda.
of-am











