Papa León XIV pide aprender de la historia para no repetir errores
El pontífice bendijo a la población italiana de Pescantina en su homenaje a deportados de la Segunda Guerra Mundial. Durante el ángelus dominical, llamó a superar la rivalidad y la división…
El papa León XIV afirmó este domingo que «no hay que olvidar, sino aprender de la historia para no caer de nuevo en los errores del pasado», durante un mensaje pronunciado al final del rezo del ángelus dominical en la Plaza de San Pedro, según reportó Noticias SIN y confirmó El Nuevo Diario. El pontífice de origen estadounidense transmitió estas palabras al enviar su bendición a la población de Pescantina, localidad situada cerca de Verona, en Italia. En esa comunidad italiana, los ciudadanos se congregaron hoy en torno al monumento que recuerda y rinde homenaje a quienes fueron deportados y prisioneros durante la Segunda Guerra Mundial.
En su alocución centrada en la memoria histórica desde la Ciudad del Vaticano, el líder de la Iglesia católica reflexionó sobre las relaciones humanas frente a los recuerdos de los conflictos bélicos. Durante el rezo del ángelus, León XIV afirmó que «todos ganamos alegría, inteligencia y futuro cuando la ley del amor se impone a la del cálculo, la experiencia de la misericordia amplía la del mérito, el don de la paz suspende las rivalidades y nos une en la gratitud». Con esta reflexión, el pontífice insistió en la necesidad de anteponer la reconciliación y el don de la paz a cualquier cálculo de rivalidad.
Asimismo, el papa formuló un llamado directo a la paz y a la unidad entre los fieles y los pueblos. Para León XIV, «es una gracia ser colaboradores de Dios, trabajar en su viña, servir a su Reino de justicia y paz. No hay lugar para la envidia y la división allí donde irrumpe la novedad de Dios». Conforme a lo reportado por la prensa dominicana, el jerarca eclesiástico enfatizó de este modo el rechazo a las divisiones y a los celos en la labor común.
Finalmente, el pontífice estadounidense exhortó a la humildad a quienes confían de manera exclusiva en sus logros individuales o méritos propios. «Dios tiene caminos diferentes y pensamientos nuevos, incluso para aquellos que se consideran los primeros y creen haberse ganado lo que son, haber merecido los resultados que han alcanzado», agregó León XIV al concluir su intervención en el Vaticano.











