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Política

OPINION: ¿Qué puede dividir a los partidos? 

La experiencia política dominicana ofrece una paradoja interesante para el estudio de los partidos políticos. Aunque los estatutos partidarios suelen establecer complejos mecanismos para la elección de autoridades…

Eddy Olivares Ortega··8 comentarios

La experiencia política dominicana ofrece una paradoja interesante para el estudio de los partidos políticos. Aunque los estatutos partidarios suelen establecer complejos mecanismos para la elección de autoridades internas y la distribución de cargos de dirección, la historia demuestra que las grandes divisiones partidarias no han surgido por conflictos relacionados con las presidencias, secretarías generales u organismos ejecutivos. Por el contrario, las fracturas más profundas han tenido como origen la disputa por la candidatura presidencial.

Ninguno de los principales partidos de la República Dominicana se ha dividido como consecuencia de una competencia por cargos de dirección partidaria. Las luchas por el control de los organismos internos suelen resolverse mediante acuerdos, negociaciones o la imposición de las élites partidarias. Sin embargo, cuando está en juego la candidatura presidencial, afloran tensiones capaces de provocar rupturas irreversibles.

El caso del Partido Revolucionario Dominicano (PRD) es ilustrativo. La organización que lideró el doctor José Francisco Peña Gómez experimentó diversas divisiones vinculadas a disputas presidenciales, como consecuencias de las cuales surgieron el Partido Revolucionario Independiente (PRI), encabezado por Jacobo Majluta; posteriormente el Partido Revolucionario Moderno (PRM), resultado de la confrontación entre los sectores liderados por Hipólito Mejía y Miguel Vargas Maldonado; y otras expresiones menores derivadas de conflictos relacionados con el liderazgo presidencial.

Algo similar ocurrió en el Partido de la Liberación Dominicana (PLD), cuya principal división se produjo a raíz del enfrentamiento entre tendencias encabezadas por Leonel Fernández y Danilo Medina, que culminó con la salida del primero y la fundación del Partido Fuerza del Pueblo. Nuevamente, la disputa fundamental no giró alrededor de la presidencia del partido ni de los organismos de dirección, sino de la candidatura presidencial y del control del poder político nacional.

Este fenómeno confirma algunas de las tesis clásicas de la sociología política, como la del sociólogo alemán Robert Michels, quien formuló a principios del siglo XX la célebre teoría de la «ley de hierro de la oligarquía». Según Michels, toda organización compleja, incluidos los partidos políticos, termina siendo controlada por una minoría dirigente que concentra el poder y toma las decisiones fundamentales. Aunque los partidos proclamen ideales democráticos, las estructuras organizativas favorecen inevitablemente la consolidación de élites internas.

Las experiencias del PRD y del PLD parecen confirmar esta observación. En la práctica, las élites partidarias suelen imponer las estructuras internas, seleccionar las autoridades y controlar los principales órganos de dirección sin generar conflictos capaces de fracturar la organización. La verdadera lucha comienza cuando se discute quién será el candidato presidencial.

Esta realidad fue observada también por Gaetano Mosca, quien sostuvo que toda sociedad está gobernada por una minoría organizada, y por Max Weber, para quien el liderazgo constituye uno de los elementos esenciales de la organización política moderna. Por su parte, Angelo Panebianco explicó cómo los partidos desarrollan zonas de incertidumbre controladas por grupos dirigentes que preservan su poder mediante recursos organizativos y políticos.

Todo ello ocurre a pesar de que la Constitución dominicana y la Ley 33-18 de Partidos, Agrupaciones y Movimientos Políticos exigen el respeto de la democracia interna.

La historia política dominicana parece confirmar que los partidos no se dividen por quién dirige el partido, sino por quién aspira a dirigir el Estado.

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Colibri
Colibri
2 meses atrás

El mime

Richard Ro
Richard Ro
2 meses atrás

Los partidos están compuestos por humanos por tanto lo dividen la ambición personal de cada uno de nosotros y el creer que podemos usar los votantes como papel higiénico para lograr posiciones, luego olvidarnos de ellos y creernos merecedor de un liderazgo que no tenemos. Debemos preguntarnos que hicimos o hacemos en beneficio de los demás y de nuestra comunidad… Prado Oriental le pregunta❓

Raymond
Raymond
2 meses atrás

El señor Eddy Olivares sale con una teoría desfasada pretendiendo justificar la actual cúpula anti democrática que se ha instalado en los grabes partidos políticos y especialmente en el PRM tratando de justificar que los partidos políticos dominicanos son una manada de animales o rebaños dirigidos por señores feudales que lo conducen al matadero luego.
Esa forma de pensar indica hasta qué punto ha degenerado el liderazgo político dominicano.

Raymond
Raymond
2 meses atrás
Responder a  Raymond

Un desmentir de su punto de vista arcaico y anti democrático se demuestra con solo echar un vistazo a la primera división partidaria que se produce en 1973 en el PRD entre los líderes Juan Bosh y Peña Gomez, que ocurre después de la celebración de la convención nacional en eso entonces, que resultó con la derrota política de Bosh quien se oponía a la participación electoral del PRD y por el contrario Peña señalaba que el PRD tenía que participar en elecciones preparando las condiciones políticas con sus amigos de Washington y Europeos. Se producen 2 bloques unitarios el acuerdo de Santiago dirigido por el PRD y el Bloque de la dignidad nacional dirigido Bosh. Fue una división entre dos tácticas y estrategias políticas más que que la búsqueda de una presidencial. Ninguno de los dos líderes buscaban la presidencia.

Raymond
Raymond
2 meses atrás
Responder a  Raymond

Los actuales partidos políticos se dividen por luchas de apetencias grupales y personales como pandillas por hacerse del patrimonio público del Estado. Esa es la razón de la gran corrupción que hoy prevalece en los grandes partidos políticos dominicanos que solo buscan enriquecimiento ilícito por parte de sus cúpulas partidarias. Son muchos los funcionarios con algunas excepciones lo que salen multimillonarios del Estado dominicano. Eso es altamente conocido por todo el país.
Un partido que se crea con una mística democrática con la participación con propósitos sociales de realizar grandes proyectos e favor de la mayoría del país y con una militancia educada para esos fines difícilmente se divide. Siempre habrán oportunistas que se retiren cuando fracasan sus objetivos, pero eso no son realmente divisiones.

Raymond
Raymond
2 meses atrás
Responder a  Raymond

La division politica del PLD in partido en el poder ocurrio porque en ese partido desaparecieron los propósitos ideológicos y democráticos que creó Juan Bosh cuando lo fundó y fue sustituido por una cúpula dirigente que entró en pelea interna por propósitos personales en controlar el poder con fines inconfesables.
Señor Eddy Olivares lamento decirles que el PRM una agrupación de amigos y enemigos que estarán juntos hasta que sus intereses y apetencias personales de poder no se pongan de acuerdo. Allí no hay nada de interés nacional; no hay propósitos democráticos para el pueblo; no hay metas en buscar soluciones a la pobreza, la salud, la educación de que carece el pueblo dominicano. Un partido político que con el tiempo desaparece del panorama nacional. El tiempo lo dirá.

ENIGMA
ENIGMA
2 meses atrás

EN DEMOCRACIA Y GARANTIZANDO LAS LIBERTADES SE DEBEN HACER CAMBIOS YA QUE LO ACTUAL NO ES SUFICIENTE, QUIENES DESTRUYEN UNA NACION CON MEGA DESFALCOS SE LES DEBE SUBIR LA PENA DE CARCEL PERO NINGUNO DE LOS GRANDES PARTIDOS QUIEREN

N. Gómez
N. Gómez
2 meses atrás

Pero de que está hablando este señor defensor de los ricos, incumplidor en vez de dedicarse a frenar la crisis de empleos que tenemos y los salarios de miseria que él proteje y promueve. !Cobarde!